La Inteligencia Artificial (IA) se utiliza en un número creciente de áreas de aplicación

Qué es la Inteligencia Artificial: la IA es el uso de una serie de técnicas que permiten a las máquinas imitar alguna forma de inteligencia real.

El concepto de Inteligencia Artificial (IA) fue introducido por primera vez en la década de 1950 por el matemático Alan Turing. En su libro Computing Machinery and Inteligence, Turing pregunta cómo se puede dar a las máquinas una forma de inteligencia. Describió una prueba ahora conocida como el Test de Turing, en la que una persona que realiza la prueba interactúa ciegamente con otra persona, y luego con una máquina que está programada para formular respuestas significativas. Si el sujeto es incapaz de notar la diferencia, entonces la máquina ha pasado la prueba y, según el autor, realmente puede llamarse “inteligente”.

Google, Microsoft, Apple, IBM, Facebook… todas las grandes empresas tecnológicas, de todo el mundo, están trabajando en los problemas de la Inteligencia Artificial, tratando de aplicarla en unas pocas áreas. Todos han construido redes neuronales artificiales que consisten en servidores y procesan cálculos pesados en bases de datos gigantes.

IA, algunos ejemplos de aplicación

La visión artificial permite a la máquina, por ejemplo, determinar con precisión el contenido de una imagen y luego clasificarla automáticamente según el objeto, color o rostro que encuentre.

Los algoritmos pueden optimizar sus cálculos mientras realizan el procesamiento. De esta forma, los filtros de spam se vuelven cada vez más efectivos cuando el usuario identifica un mensaje no deseado.

El reconocimiento de voz está ganando terreno con asistentes virtuales que pueden transcribir el lenguaje natural y luego procesar consultas respondiendo directamente a través de texto a voz, traducción instantánea o mediante una consulta relacionada con pedidos.

IA, potencial infinito

Las posibilidades de la IA parecen estar aumentando exponencialmente. En los últimos años, hemos pasado del simple chatbot al uso de inteligencia artificial para respaldar decisiones importantes, ya sea en el campo médico o militar.

Con áreas de aplicación tan diversas, la necesidad de expertos en datos se puede sentir en muchas industrias. Esto es especialmente cierto para aquellos involucrados en la banca y los seguros que no han dudado en prepararse para las profesiones del mañana, con escuelas especializadas y cursos de formación, por ejemplo, como analistas de datos (Data Analytst).

Si bien el mercado de la Inteligencia Artificial valía $ 200 millones en 2015, se estima que tendrá un valor de casi $ 90.000 millones para 2025.

¿Qué es la Inteligencia Artificial?

Los límites se están empujando hacia atrás constantemente. La inteligencia artificial (IA), que alguna vez perteneció (casi) exclusivamente a la ciencia ficción, se está abriendo paso gradualmente en nuestras vidas. Y las posibilidades que ofrece van mucho más allá del poder destructivo de Terminator. Todo lo que tienes que hacer es charlar con tu asistente de Google para averiguarlo.

La inteligencia artificial se basa en multitud de dispositivos que tienen un denominador común: el aprendizaje máquina (Machine Learning). Esta tecnología permite almacenar una gran cantidad de datos en un cerebro virtual o una red neuronal. Se hace una distinción entre inteligencia artificial fuerte e inteligencia artificial débil.

La inteligencia artificial fuerte incluye máquinas que son capaces de actuar de manera inteligente, pero también asimilan conceptos abstractos y tienen una conciencia real que se acerca a los sentimientos experimentados por los humanos. Las máquinas que se limitan a resolver problemas entran en la categoría de inteligencia artificial débil.

¿Cuál es el propósito de la IA?

Las áreas de aplicación de la Inteligencia Artificial son numerosas. Está presente en las cámaras de los teléfonos inteligentes. En modo noche, permite adaptar la colorimetría al entorno y devolver una fachada iluminada a su brillo original para reproducirla fielmente en tu imagen.

En fotografía, la IA también se utiliza para el reconocimiento preciso de escenas, para estabilizar la cámara o para optimizar la precisión del zoom. El reconocimiento facial es otra tecnología posible gracias a la inteligencia artificial. Se utiliza para reconocer al usuario de un teléfono móvil, pero también (en mayor medida) para identificar personas, por ejemplo, en los aeropuertos.

La IA también se utiliza en el ejército (por ejemplo, drones), en el sector financiero (evaluación de riesgos de una operación como obtener una hipoteca), en medicina (diagnóstico de enfermedades oculares), en robótica, en videojuegos (animación de personajes), en el transporte (gestión del tráfico en el transporte público) y en la industria (establecimiento de sistemas de mantenimiento para hacer frente a los problemas de producción).

¿Cómo funciona la IA?

Las máquinas equipadas con Inteligencia Artificial recuerdan comportamientos. Esta memorización les permite resolver problemas y actuar correctamente en una situación determinada. Este proceso de aprendizaje se lleva a cabo con la ayuda de bases de datos y algoritmos. Este trabajo complejo ayuda a la máquina a medir la importancia de un problema, a examinar posibles soluciones y situaciones similares del pasado para actuar correctamente.

De hecho, es un sistema estadístico sofisticado y poderoso que hace que la máquina tome una decisión o muestre el comportamiento esperado. Para medir el nivel de inteligencia de una máquina, se somete al Test de Turing.